nueces peladas. 1 TAZA
manteca blanda. 150 GRAMOS
esencia de vainilla. 1 CUCHARADITA
azúcar. 6 CUCHARADAS
yemas. 2
harina. 2 TAZAS, APROXIMADAMENTE
Varios
chocolate cobertura. 150 GRAMOS
placas enmantecadas y enharinadas. CANTIDAD NECESARIA

Retire la manteca de la heladera con 1 o 2 horas de anticipación. Licue o procese la taza de nueces peladas. Vierta el polvo
de nuez en un bol y resérvelo hasta utilizar. En un bol aparte, bata la manteca (a temperatura ambiente) hasta que esté bien
cremosa. Siga batiendo mientras va incorporando, de a poco, el azúcar.

Agregue al batido de manteca las dos yemas, de a una por vez, batiendo muy bien después de cada adición, y la vainilla, hasta
que se integren totalmente. Sume las nueces licuadas o procesadas junto con la harina previamente tamizada. Una todos los
ingredientes hasta obtener un bollo de masa muy tierno.

Amase la masa por partes, formando cilindros, como si fuera a hacer ñoquis del grosor de un lápiz. Divida la tira en porciones
del tamaño que quiera las medialunas: puede ser de 8 centímetros de largo, aproximadamente. Afine los extremos de cada tirita
de masa y arquee las puntas para darles forma de medialunas. Sígame...

Levante con espátula las medialunitas y distribúyalas sobre las placas enmantecadas y enharinadas. Cocínelas en horno caliente
hasta que estén sequitas, pero sin dorar (lleva unos 10 minutos por tanda). Retire la placa del horno, déjelas enfriar allí
y recién entonces despéguelas cuidadosamente con espátula. ¡Y siga haciendo más!

Ralle a cuchillo el chocolate y disuélvalo a bañomaría suave. Retírelo del fuego y pinte con chocolate los extremos de cada
medialunita. A medida que lo haga, colóquelas en placas forradas con papel film o manteca. Llévelas un rato a la heladera,
hasta que el chocolate se endurezca. Despéguelas con cuidado y... ¡Glup!

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