200 g de yemas
200 g de coco
200 g de azúcar molida y cantidad extra
una cucharadita de esencia de vainilla
manteca y harina para la placa.

Coloque en un bol las yemas, el coco, el azúcar y la esencia de vainilla.

Lávese bien las manos y amase todos los ingredientes hasta unirlos en una pasta húmeda.

Vierta azúcar extra en un platito.
Tome una pequeña porción de pasta (del tamaño de una nuez) y déle forma de bolita.

Haga rodar suavemente la pelotita en el plato de azúcar molida.
Apoye la pelotita en la mesa, pellízquele la nariz y déle forma de cono.

Modele igual el resto de la pasta y, a medida que lo haga, ponga los conitos sobre placas enmantecadas y enharinadas.

Colóquelos en horno bien caliente, sólo hasta que se les dore el piquito (entre 5 y 7 minutos, aproximadamente).

Retire la placa del horno, despéguelos cuidadosamente con espátula y, cuando se enfríen, ubíquelos en pirotines.
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