para 1 kilo y medio aprox
manteca a temperatura ambiente 300 g
azúcar molida 200 g
limón 1
yemas 5
levadura de cerveza 25 g
leche 3 cucharadas
harina 0000 500 g
sal 1 pizca
PARA LA DECORACIÓN
mermelada de membrillo cantidad necesaria
colorante vegetal rojo unas gotas
PARA ESPOLVOREAR LA MASA
azúcar molida cantidad necesaria

Colocar la manteca en un bol.
Añadir el azúcar molida.
Batir a punto crema.

Rallar la piel de la mitad de un limón.
Incorporar la ralladura a la preparación batir al mismo tiempo.

Sin dejar de batir, volcar las yemas de a una.
En un recipiente aparte, disolver la levadura con 3 cucharadas de leche.

Incorporar la levadura disuelta a la preparación con yemas; batir simultáneamente.
Cernir la harina sobre la mesa y, al mismo tiempo, añadir una pizca de sal.
Armar una corona con la harina.
Colocar la preparación batida en el centro.

Incorporar la harina al batido, evitar el amasado.
Una vez formada la masa, disponerla sobre una placa enharinada.
Llevar a heladera por 1 hora aprox.
Retirar, trozar y amasar.

Modelar un cilindro; trabajar sobre la mesa enharinada.
Estirar a 1 cm de grosor.

Espolvorear la masa con el azúcar molida.
Pasar el palo de amasar para que la masa absorba mejor el azúcar.
Dividir la masa en tiras de 3 cm de ancho.
Cortar algunas tiras en cuadrados.

Cortar otras tiras en triángulos y en rombos.
Disponer las piezas, con el lado azucarado hacia arriba, sobre una placa bien limpia.
Efectuar una hendidura en el centro de cada una.

Cargar un cartucho con mermelada de membrillo mezclada con unas gotas de colorante rojo, cortar la punta.
Aplicar la mermelada en las hendiduras.
Terminado el proceso, dejar que las masitas leven en lugar cálido.
Por último, cocinar en horno moderado (160ºC) de 25 a 30 minutos.
Retirar y dejar enfriar.
La masa elaborada no leva tanto como las empleadas en la preparación de otras masitas.
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