ESPONJA
levadura prensada 1 y 1/2 cucharadas
agua tibia 1 taza
azúcar 1 cucharadita
harina 1 cucharada panzona
MASA
harina 1 kilo
manteca o grasa de cerdo 100
salmuera, hecha con sal gruesa y agua caliente, cant. nec.
VARIOS
manteca o grasa derretida, para pintar

Disuelva la levadura en el agua tibia, con el azúcar y la harina. Bata hasta que se formen globitos.
Tape y espere a que la levadura fermente.
Ponga sobre la mesa la harina y hágale un hueco en el centro Coloque allí la manteca o la grasa.
Después, agregue la "esponja de levadura".

Mezcle los ingredientes del centro y luego incorpóreles la harina, agregando la salmuera necesaria para unir todo en un bollo
que no se pegotee.
Amase enérgicamente el bollo sobre la mesa hasta obtenerlo liso y suave.
Colóquelo en un bol, tápelo floja mente y déjelo en sitio tibio hasta que duplique el volumen.

TERMINACIÓN
Una vez leudada la masa vuélquela sobre la mesa y amásela enérgicamente.
Divídala en 2 ó 3 porciones y dé a cada una forma de pan (modelo a gusto...).
Coloque los panes (redondos o alargados) sobre placas enmantecadas y espolvoreadas con sémola o harina de maíz.

Haga a cada uno, con un cuchillito filoso, 2 tajos en forma de cruz sobre la panza. Tenga paciencia... ¡y déjelos leudar nuevamente!

Cocínelos en horno caliente al principio y suave después para que estén bien cocidos por dentro.
Al retirarlos del horno píntelos con manteca derretida o grasa, ídem.
Sirva el pan de campo recién hecho.
El agua para disolverla levadura debe ser tibia. Un exceso de calor mataría al fermento y haría fracasar el leudado.
Una vez disuelta la levadura en el agua tibia con el azúcar y la harina, hay que vigilar de cerca la mezcla. Apenas se
hinche y esponje, utilícela. Si se distrae... la espuma desborda-rá, la levadura perderá fuerza... ¡y el leudado fracasará!
Salmuera es una solución de agua con sal. Por ejemplo, una cucharada de sal gruesa diluida en 1 y 1/2 taza de agua caliente.
SECRETOS
Para comprobar si la masa ha leudado correctamente, húndale uno de sus ded-tos. Si la masa recobra enseguida su aspecto
anterior... ¡listo! Si queda huella del dedito hundido... ¡necesita más tiempo de leudado!
La manteca o la grasa derretidas con que se pintan los panes de campo después de hornearlos sirven para abrillantarlos.
|